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Accidentes

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Trabajos Prácticos
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Concepto de Accidente:
   Acción o suceso eventual que altera el orden regular de las cosas de modo involuntario del cual
resulta daño para las personas o las cosas.
 
Causas y consecuencias de los accidentes:
Accidentes de tránsito: choques de automotores en calles y rutas que incluyen automóviles,
camiones, vehículos de transporte colectivo y motocicletas. Afectan a conductores, pasajeros y
peatones.
Caídas: escaleras, desniveles, superficies resbaladizas, patines, patinetas, pliegues de alfombras,
objetos dejados en el piso, pozos, fosos, andamios.
Ahogamientos: inmersión en el agua, obstrucción de las vías respiratorias con alimentos o cuerpos
extraños, bolsas de plástico que se adhieren al rostro, sofocación por falta de oxígeno.
Accidentes en medios de transporte: vehículos de transporte aéreo, acuático y terrestre que
comprenden aviones, embarcaciones de todo tipo y trenes. También se incluyen las bicicletas.
Quemaduras originadas por fuego: combustión de gases inflamables, de líquidos como nafta y
solvente y de sólidos como madera, telas de fibras sintéticas, papel, etc..
Envenenamientos: sustancias tóxicas de muy diverso origen: detergentes, insecticidas,
medicamentos tomados por los niños, raticidas, gases provenientes de cocinas, estufas calefones,
braseros y escapes de los motores de combustión.
Heridas de bala: armas de fuego de todo tipo, en especial cuando se encuentran al alcance de los
niños y adolescentes que pueden dispararlas inadvertidamente.
Otros tipos: instrumentos cortantes o punzantes como tijeras, navajas, herramientas, etc..
Electricidad por artefactos eléctricos con desperfectos o que se usan sin las debidas precauciones.
Líquidos o vapores calientes de calderas y cacerolas.
   Los accidentes son el origen de lesiones de diversa gravedad que, en muchos casos, conducen a
una discapacidad permanente e incluso la muerte.
 
Concepto y características de Huésped:
   Es la persona accidentada. Los accidentes que pueden afectar a los individuos son muy diversos
pues son distintas las características de quienes los sufren. Veamos algunas de ellas:
Edad: aunque los accidentes pueden producirse en toda edad, son particularmente graves en los
niños que, debido a su deseo de imitación y a la inconsciencia propia de su edad, son incapaces de
prever los peligros. La acción de otro tipo de factores hacen también particularmente peligrosa la
adolescencia y la juventud.
Sexo: en las mujeres los accidentes más frecuentes se producen en el hogar; en cambio los hombres
los sufren fuera de él, especialmente en sus lugares de trabajo.
Presencia de enfermedades o de defectos físicos: que exponen a algunos individuos a mayores
riesgos, tal como sucede en ciegos, sordos, etc..
Estados transitorios: que impiden advertir las situaciones de peligro. En algunos casos son físicos,
como por ejemplo el sueño o la fatiga, especialmente en los conductores de vehículos; otras veces
son psíquicos y comprenden temores, angustias, estados depresivos, preocupaciones, etc..
Acción de medicamentos: en especial los antihistamínicos que, al causar estados de somnolencia,
ponen en peligro a quienes conducen vehículos o manejan máquinas peligrosas. También llevan a
situaciones de alto riesgo las drogas, en especial los estimulantes, como las anfetaminas, y el
alcohol.
 
Agente
Es el elemento o causa inmediata que produce el accidente.
 
Accidentes de Tránsito
La revista Salud Mundial editada por la Organización Mundial de la Salud, nos informa que "Cerca
de 250000 personas mueren cada año en las carreteras del mundo entero, a juzgar por las
estadísticas disponibles, que acaso no sean completas".
Pero las últimas estadísticas de la Comisión Nacional de Tránsito y Seguridad Vial de nuestro país,
correspondientes a 1978 (Accidentes viales. La Nación, Editorial del 25-6-80), nos indican que los
accidentes viales en la República Argentina ocupen:
- el 3er. lugar como causa general de mortalidad.
- el 1er. lugar para las edades entre 5 y 34 años,
y en 1978 produjeron 6000 muertos, 77000 heridos graves y 234000 heridos de menor
consideración.
Es importante destacar que, si bien las cifras citadas aluden a los accidentes mortales, no son menos
dramáticos las consecuencias de los accidentes no mortales que exigen la hospitalización del
accidentado. En la mayoría de los casos se utilizan para esas hospitalizaciones costosos servicios de
asistencia intensiva. Si a este hecho agregamos que mucho de los supervivientes necesitan seguir
recibiendo asistencia durante períodos más o menos largo, la carga resulta excesivamente gravosa
para los servicios de hospital, de asistencia médica y salud pública, por no hablar de la gran
cantidad de problemas que todo esto acarrea no sólo para la víctima sino también para su grupo
familiar.
Seamos o no conscientes de ello, muestra actitud ante los accidentes no deja de parecerse a la que
se tenía hace medio siglo con algunas enfermedades: por ejemplo, la tuberculosis, la poliomielitis,
etc. Vale decir que actuamos como si los accidentes fueran equivalentes a esas enfermedades de las
que no se conocían vacunas o remedios; culpamos al azar de la mayoría de los accidentes de
tránsito.
Sin embargo, como educadores sanitarios debemos contarnos entre los principales agentes de
difusión de LA PRINCIPAL VACUNA CONTRA LOS ACCIDENTES: LA EDUCACIÓN. En
efecto, la ignorancia de las verdaderas causas de los accidentes de tránsito está muy difundida
todavía.
Un 44 % de los conductores interrogados en un país de Europa llevaban por toda protección la
imagen de San Cristóbal y creían firmemente que eso bastaba para protegerlos contra los
accidentes.
Si bien esta estadística no corresponde a la Argentina, nuestra situación no difiere demasiado en
materia de sistemas de protección. También estamos lejos de un nivel deseable de educación de
conductores y peatones.
Es  función de un Educador para la Salud apoyar la acción que Salud Pública realice para combatir
por todos los medios la actitud fatalista ante los accidentes de tránsito. Es fundamental despojar a la
palabra "accidente" de toda connotación que dé idea de algo imprevisible o inevitable. Los
accidentes no son imprevisibles, si se estudian los problemas subyacentes por los mismos métodos
utilizados en los programas de prevención de las enfermedades.
No queremos dejas de señalar la necesidad de adoptar un criterio sistemático y científico para la
solución del problema. Debemos asumir que una de las mayores dificultades es la coordinación de
las posibles medidas preventivas.
Un ejemplo relativamente simple es el uso de los "cinturones de seguridad", medio de eficacia
demostrada para reducir los efectos traumáticos de una colisión; otro es el de la protección de los
peatones en los cruces de arterias de tránsito muy intenso. Pero recordemos que ninguna de estas
medidas es eficaz por sí misma o aisladamente. La prevención presupone una adecuada
organización, una coordinación efectiva.
 
Recomendaciones para la protección de los automovilistas
- Conducir sólo cuando se está en las debidas condiciones físicas y síquicas.
- Prestar atención continua a la conducción y evitar distracciones.
- Controlar constantemente la posición de los vehículos más cercanos al suyo.
- Conocer el significado de las señales de tránsito y de las marcas del suelo y cumplirlas.
- Evitar el uso de medicamento que puedan influir negativamente en el manejo.
- Ajustar las velocidades mínima y máxima a las señaladas en los carteles indicadores.
- Colocar las balizas reglamentarias en caso de detención.
- Utilizar adecuadamente las luces y no encandilar.
- No tomar alcohol antes de conducir.
- Hacer revisar el automotor en forma periódica.
- Controlar el normal funcionamiento de frenos, dirección y luces.
- Extremar las medidas de precaución cuando exista neblina, falte señalización o iluminación, calle
en mal estado, obstrucción o arreglo que no esté debidamente indicado.
 
Influencia del alcohol sobre los accidentes de tránsito
El alcohol provoca efectos sobre la visión y sobre la capacidad de coordinación que provocan
accidentes de todo tipo: choques, caídas, accidentes de trabajo. Es importante tener en cuenta que
no sólo la adición continuada al alcohol puede causar estos accidentes: aunque habitualmente sea
muy moderado, un individuo que en una fiesta familiar toma "varias copas" y luego vuelve
manejando su auto está tan expuesto a sufrir un accidente como un alcohólico crónico.
 
Fases de la intoxicación por alcohol
El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido
considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido
e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más
acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo
largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad
de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o
actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado
de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.
Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y
mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol
empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la
reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de
evitarlo o moderar su consumo. Puede llegar a producirse dependencia orgánica (física), lo cual
obliga a beber continuamente para evitar el síndrome de abstinencia.
 
Ambiente
Es el lugar en donde se produce el accidente.
 
Accidentes más comunes en distintos ambientes
En el hogar: Caídas, intoxicaciones y quemaduras.
En la calle: Accidentes de tránsito y caídas.
En el trabajo: Mutilaciones por máquinas y caídas.
 
Mecanismos de aprendizaje
Todo lo que se haga para informar sobre el riesgo de accidentes, para enseñar a prevenir ese riesgo,
en fin, para formar sujetos responsables (como conductores de vehículos, como amas de casa, como
peatones, como trabajadores) configura una acción de promoción de salud.
En las campañas de promoción referidas a los accidentes es necesario tener en cuenta que la
información franca y sincera es el medio de propaganda más eficaz, y que el hacer hincapié en
catástrofes y desastres puede tener efectos contraproducentes. Por ejemplo, - podemos decir casi sin
lugar a dudas - el hacer conocer a las amas de casa cómo se utilizan correctamente ciertos
artefactos electrodomésticos es más eficaz que abrumarlas con datos catastróficos sobre
electrocuciones. Estas consideraciones valen especialmente para la educación sanitaria de los
niños: no se trata de "asustarlos" haciéndoles ver el peligro por todas partes - método que por lo
demás los pondría en un estado emocional más propicio para los accidentes - sino de hacer que
aprendan correctamente que deben hacer en cada caso: cómo cruzar la calle, cómo conducirse en
una pileta, qué cosas deben evitar tocar en el hogar.
Con respecto a las acciones de promoción y divulgación vinculadas con el tema de accidentes, es
interesante notar que muchas veces los mismos medios que sirven para difundir los mensajes
educativos contrarrestan el efecto de éstos: se ha dado en muchas oportunidades el caso de que el
mismo canal de televisión que difunde indicaciones sobre la prudencia en el tránsito, proyecten
películas o avisos donde se hace la apología de los aspectos más peligrosos del uso de vehículos.
 
Reflexión personal del tema
Yo pienso que todas las infracciones de tránsito deberían penarse con la cárcel o con la pérdida del
registro y no con dinero, ya que puede pasar que la persona que la cometa tenga mucho dinero y
siga cometiéndolas ya que el dinero no lo afecta.
Y también que se implemente una materia en el colegio que enseñe educación vial, conducir
vehículos y a evitar accidentes de este tipo.
 
Concepto de vulnerabilidad:
 La palabra vulnerable significa que una persona puede ser herida o recibir lesión física.
 
Concepto de riesgo
 El riesgo es la contingencia o proximidad de un daño
 
Concepto de prevención
 La prevención  es la preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo.
 
Relación con el concepto de accidente.
Un ejemplo sería:
Un compañero lleva un arma al colegio, me la muestra ,soy vulnerable y corro riesgo porque él sin
darse cuenta puede accionarla y lastimarme (accidente). La prevención sería que él supiera el
riesgo que corremos tanto él, mis otros compañeros y yo.
 
Accidentes en las escuelas
 Jugar es una de las actividades más lindas de la vida y la escuela es uno de los lugares dónde más
lo hacemos. No hablamos de estar quietos como postes, ni de dejar de divertirse en los recreos.
Desde Defensa Civil sólo pretendemos que además de jugar mucho, juguemos bien, cuidándonos.
Que tengamos prendida una lucecita de alerta. Los seres humanos tenemos muchas posibilidades,
podemos hacer muchas cosas, y a veces sin querer, sin darnos cuenta, nos lastimamos.
 
Prevención de accidentes en las escuelas
- Correr entre mucha gente, dentro del aula o en los pasillos, trae problemas. Podemos chocar,
caernos o golpearnos contra paredes, pisos o muebles. Hagámoslo en lugares abiertos y espaciosos.
- Cerremos las puertas de los cajones, de los armarios y tengamos cuidado con los muebles con
puntas.
- No subir las escaleras de a dos peldaños o saltar desde ellas. Sobretodo cuando atrás nuestro
vienen todos nuestros compañeros apurados por ir al recreo. Muchos de los accidentes escolares
ocurren cuando usamos las escaleras como toboganes o trampolines.
- Al abrir o cerrar puertas tengamos cuidado. Si lo hacemos bruscamente podemos golpearnos con
ellas, golpear al que viene detrás, apretarnos los dedos o apretárselos a los demás.
- Muchas de las caídas se producen cuando subimos a sillas, escritorios, tarimas, rejas o columnas.
- Debemos aprender a usar los artefactos eléctricos, computadoras, grabadores, videos. Pero nunca
debemos desenchufarlos tirando del cordón. Podemos producir un corto circuito, electrocutarnos o
provocar incendios.
- Jugar con el cuerpo es sano y divertido, pero golpearse con otro, patearse, o actuar bruscamente,
generalmente nos lastima.
- Hacer experimentos es apasionante, pero para que todo salga bien debemos controlar que el
laboratorio, el gabinete o el aula, tengan las condiciones de seguridad adecuadas.
Debemos además, conocer todos los elementos que vamos a utilizar y preguntar para qué sirven y
cómo se usan.
- Por último, al circular por la escuela: en el comedor, en el aula, en los recreos y en los pasillos,
seamos ordenados y olvidemos las avalanchas.
 
Reflexión sobre accidentes en los boliches bailables
Yo pienso que una de las maneras de evitar accidentes en los boliches es que sus propietarios
cumplan con las ordenanzas municipales en cuanto a la capacidad de público, salidas de
emergencia. También sería conveniente que las zonas en donde halla escalones estén más
iluminadas, no vender bebidas alcohólicas a los menores (cosa que muy pocos cumplen), tener
cuidado donde uno apaga las colillas de cigarrillos para no provocar incendios (utilizar ceniceros
con arena).
 
Accidentes en los deportes
 Paralelamente a la gran difusión del deporte se produce también un aumento en el número de
lesiones y afecciones orgánicas. El deseo de superar permanentemente marcas y registros, motiva
un entrenamiento cada vez más duro. Así - por ejemplo - en el atletismo, para fortalecer la
musculatura, el entrenamiento con pesas pesadas ha provocado lesiones de discos invertebrales que
hasta hace pocos años eran desconocidas en ese deporte. En el fútbol, la creciente rudeza del juego
multiplica las lesiones. A esto se agrega que el uso de tacos en los botines de fútbol ocasiona un
esfuerzo antinatural en los jugadores, sobre todo en las rodillas. Por eso el número de lesiones de
ligamentos y meniscos en ese deporte aumenta sin cesar.
  En los esquiadores, las altas cañas firmes de los botines, impuestas por la moderna técnica de
largada, producen fracturas transversas de tibia y peroné, nunca antes observadas en esa forma, y
con tal frecuencia, que el concepto de (fractura de caña de bota) es ampliamente conocido no sólo
por los traumatólogos, sino también por los legos.
 Tenemos, por añadidura, los daños causados, sobre todo en articulaciones y músculos, por técnicas
incorrectas empleadas en los deportes o por un entrenamiento excesivo. El número de estas
(lesiones deportivas) se halla igualmente en continuo aumento. Pero precisamente ese desgaste
oculto de los tejidos puede evitarse en gran medida mediante adecuadas formas de entrenamiento.
Sirvan de ejemplos el codo de los lanzadores de jabalina o los síntomas de desgaste en los tobillos
de saltadores y futbolistas. Según mis experiencias, en los últimos 20 años la frecuencia de las
lesiones aumentó en un 20 por 100 término medio. Mas, de acuerdo con una estadística suiza del
Instituto de Medicina Social y Preventiva de 1969, las lesiones aumentaron entre 1952 y 1962 en un
70 por 100 (42).
  Los ejercicios físicos en general y el deporte en especia) poseen un gran valor higiénico y
educativo, de modo que la vida moderna ya no es imaginable sin ellos. Por lo tanto, tenemos que
adoptar todas las medidas con el fin de prevenir en lo posible los daños, para la salud causados por
el deporte. Se entiende que aun así no todas las lesiones podrán evitarse. En tales casos es necesario
tomar precauciones para que un tratamiento rápida y eficaz repare el daño a la mayor brevedad.
 
Reflexión personal de accidentes en las escuelas
La realidad es que no se respetan las normas básicas de convivencia en la escuela, subimos y
bajamos corriendo por las escaleras, los pasillos, hay quienes llevan armas (navajas e incluso
pistolas), jugamos tirando tizas a los compañeros (con el riesgo que a alguien le pegue en los ojos),
algunos juegan con los encendedores.

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